¿Eres sensible a los conservantes? ¡No son imprescindibles!
¿Conservantes en productos oftálmicos?
Los productos diseñados para administración ocular son estériles (asépticos) y, generalmente, se comercializan en forma de colirios en frascos con cuentagotas convencionales (envases multidosis). Para garantizar su uso prolongado, estos productos suelen contener agentes conservantes. Desde una perspectiva microbiológica, los conservantes siempre han sido importantes para prevenir la contaminación del producto, ya que sin ellos, bacterias u hongos podrían proliferar dentro del envase convencional y propagarse a la superficie ocular al utilizar el producto. Además, algunos conservantes no solo evitan la contaminación, sino que también facilitan la penetración de los ingredientes activos en las células diana del ojo.
Sin embargo, cuando los colirios se utilizan varias veces al día o de manera continua, los conservantes pueden causar daños oculares. La probabilidad de efectos secundarios depende del tipo y la concentración del conservante presente en el producto.
Para evitar estos riesgos, OmniVision ofrece colirios sin conservantes disponibles tanto en envases monodosis como en envases multidosis.
Los colirios sin conservantes se toleran mejor
El uso prolongado de productos que contienen agentes conservantes puede ocasionar daños en los tejidos oculares, exacerbando síntomas como sequedad ocular.
Por esta razón, es recomendable que los pacientes con afecciones como ojo seco, glaucoma o aquellos que utilizan lentes de contacto opten por colirios sin conservantes. Asimismo, las personas que experimentan irritación ocular frecuente debido a alergias estacionales (como fiebre del heno) o a los ácaros del polvo, así como aquellas alérgicas a los conservantes, deberían optar por estos productos para minimizar el riesgo de reacciones adversas.
Agentes conservantes comúnmente empleados en colirios oftálmicos
Cloruro de benzalconio
El cloruro de benzalconio (BAK) es el conservante más comúnmente empleado en medicamentos oftálmicos. Su eficacia radica en proporcionar una protección adecuada contra la contaminación durante el uso, y en ciertos casos, puede facilitar la penetración de principios activos en el ojo. Sin embargo, el uso prolongado o regular de colirios que contienen BAK no es igualmente tolerado por todas las personas. En particular, para quienes tienen los ojos sensibles o sufren de alergias, el BAK no es recomendable, ya que puede incrementar el riesgo de conjuntivitis, comprometer la estabilidad de la película lagrimal y causar daños potenciales en la córnea.
En estos casos, se recomienda optar por colirios libres de conservantes o por colirios con agentes conservantes más compatibles.
Cetrimida
La cetrimida es un compuesto con propiedades similares al cloruro de benzalconio (BAK). Al igual que este, el uso prolongado de gotas oculares que contienen cetrimida como conservante puede ocasionar reacciones adversas similares a las asociadas con el BAK.
Polihexanida
La polihexanida es un conservante de nueva generación que, en general, presenta una buena tolerancia en los tejidos oculares. A diferencia de otros conservantes, no se acumula en la superficie del ojo y es eliminada de manera natural a través de la película lagrimal. Incluso en concentraciones muy bajas, la polihexanida demuestra una eficacia significativa contra una amplia gama de patógenos.